Era difícil, y lo ha conseguido.
La concentración contra el último atentado terrorista convocada ayer en Madrid, la primera de carácter unitario en esta legislatura, amplió la brecha abierta entre el PP y la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT). Bajo el lema Por la libertad, por la derrota de ETA, estaba convocada por la patronal, los sindicatos y todos los grupos del Congreso, incluido el popular. Pero la AVT de Francisco José Alcaraz se negó a asistir. Se agravan así las tensiones entre el PP y Alcaraz, que ya afloraron ante la última protesta de la AVT.
Los populares dijeron “respetar” esta decisión, pero no ocultaron que su relación con la AVT no pasa por su mejor momento.
Los precedentes de la tensión hay que buscarlos en la última manifestación de la AVT, celebrada el 24 de noviembre en Madrid. Los populares no ocultaron su malestar ante el hecho de que Alcaraz la convocara sin consultarles, y cuando ya habían decidido dejar en un segundo plano el debate sobre la lucha antiterrorista.
Como el PP tardó en confirmar quién le representaría en aquella marcha, el presidente de la AVT advirtió de que “echaba de menos” un apoyo explícito de Rajoy. Pese al evidente malestar, la plana mayor del partido acudió al acto. Pero no estuvo Rajoy, y la marcha fue la menos concurrida de la legislatura.
Ayer, Alcaraz no dio apoyo, ni explícito ni tácito, a una concentración que también patrocinó el PP. Sin embargo, la AVT y el Foro Ermua sí se adhirieron a las concentraciones que anteayer al mediodía convocaron todos los ayuntamientos de España.
Algunos de los presentes, muy exaltados, se dedicaron a dejar constancia de su apoyo a Alcaraz y a abuchear a los representantes del PSOE, con gritos homófobos en el caso del concejal Pedro Zerolo. Se pidió a gritos la dimisión del presidente José Luis Rodríguez Zapatero, y del ministro de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba. Y hasta se advirtió a Rajoy de que “apoyar a la Z –en alusión a Zapatero– es apoyar a ETA”. Acebes tenía previsto hacer allí unas declaraciones, pero desistió al comprobar que Zerolo era perseguido hasta el coche por un grupo de violentos que intentaban agredirle.
No digo que no haya radicales de izquierdas capaces de eso, que se ha demostrado muchas veces que sí los hay (sólo recordar cómo quedan los escaparates en Sants después de alguna manifestación antifascista), pero me parece vergonzoso.
Cuando parecía que, por fin, el PP empezaba a entrar en razón olvidándose de teorías conspiratorias y de utilizar el terrorismo y sus víctimas, aparece Alcaraz como una seta. Quien lo iba a decir, se ha hecho un hueco en mi personal ránking de personas “sacadequicio”, encabezada por Acebes, Aznar y Zaplana.

